Boleros cubanos: oportunidad de enamorarse en el hotel La Ronda de Trinidad
Por: Luis Orlando León Carpio*
27/enero/2012
Aquella Trinidad de los años 50, 60, 70, cuyo pentagrama musical resplandecía en toda Cuba, regresará a nuestros días cuando el hotel La Ronda reabra sus puertas apoyado en un programa que incluye al bolero como principal atracción turística.
Paredes de habitaciones y otros muchos espacios del recinto, presentarán un confort asociado a la lírica de importantes músicos locales y nacionales de la talla de Isabel Bécquer “La Profunda”, el dúo Escambray o el mismísimo César Portillo de la Luz.
Este viernes Arnaldo Rodríguez y su Talismán en Trinidad
Por: Juan Carlos Naranjo
27/enero/2012
Una oferta de lujo de la gerencia Artex Sancti Spíritus para los bailadores de Trinidad llega este viernes 27 de enero, con Arnaldo Rodríguez y su Talismán que por cuarta vez se presentará en la tercera villa de Cuba.
En Trinidad arte que salva y hermosea la vida
Por: Ana Martha Panadés
27/enero/2012
Itinerancia artística: de la punta al cabo, y la Isla también,llegó a Trinidad para confirmar en voz de sus protagonistas la nobleza de una idea que ha llevado el arte y la certeza del mejoramiento humano a diversos sitios en todo el país: academias, los centros penitenciarios y de reeducación y galerías.
Trinidad ya tiene su Mini-Zoológico
Texto y Foto: Carlos Luis Sotolongo Puig*
La familia de la Ciudad Museo dispone ahora de un espacio en la ciudad donde pueden interactuar con varias especies de la fauna cubana. El Mino-Zoológico de Trinidad, ubicado en la zona de Polvo Rojo, abrió sus puertas recientemente con el objetivo de ampliar las opciones recreativas en la villa colonial.










Villa de la Santísima
Como llave de una mágica ciudad, el Valle de los Ingenios en Trinidad, saluda o despide al visitante o al nativo. Y en esa foto mental que hacen para llevarse por un tiempo indefinido, corona el encuadre un atrevimiento arquitectónico incluso para su época: la torre Manaca Iznaga, imponente y majestuosa.
Si a mediados del siglo XIX Trinidad se había convertido en una de las ciudades de mayor florecimiento económico y socio-cultural de Cuba, ello se debió al sorprendente desarrollo de la industria azucarera en un enorme y bien delimitado territorio, que hoy conocemos como El Valle de los Ingenios.