Ciencia desde las alturas trinitarias
Por: Donarys Cruz Cruz
21/dic./2010
La Facultad Agropecuaria de Montaña del Escambray (FAME) se ha consolidado como un centro de investigación cuyo propósito es contribuir al desarrollo sostenible de las zonas montañosas de la región central del país.
Una veintena de proyectos investigativos locales, nacionales e internacionales marcan el quehacer científico técnico de la Facultad Agropecuaria de Montaña del Escambray (FAME), ubicada en el macizo montañoso de Guamuhaya, en Topes de Collantes, Trinidad.
Entre ellos se destacan los realizados en coordinación con el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) relacionados con el rescate de cultivos alternativos como el té, la canela y la vainilla por las condiciones idóneas para su siembra en esta región.
También sobresalen los desarrollados en unión de otros centros, como la introducción de especies de café por parte de la Estación Experimental de este grano y un estudio integral de la montaña que se realizó de conjunto con la Universidad de Cienfuegos.
Según informó Alejandro Díaz Medina, decano de la FAME, existen otros proyectos vinculados con la evaluación del humus de lombriz líquido en hortalizas, el control de la broca del cafeto y el uso del pino como herbicida.
“Las líneas de investigación responden a las necesidades de los productores y sus intereses, pretendemos influir en las cuestiones medulares para un desarrollo sostenible a partir de la introducción de los resultados científicos en las áreas de cosecha”, expresó el decano.
En busca de generar los conocimientos obtenidos más allá de nuestras fronteras, existen convenios con la Universidad de Huelva, en España para controlar el marabú en el Valle de los Ingenios, Patrimonio Cultural de la Humanidad y con la Secretaría de Producción del estado de Amazonas, en Brasil, donde se les asesora a los productores rurales con técnicas agroecológicas.
La FAME fue fundada el 6 de febrero de 1989 como parte del proyecto de creación de Facultades agropecuarias en las montañas. En ella, se imparte la carrera de Ingeniería Agrónoma, con una matrícula de 97 estudiantes de las tres provincias centrales del país.
Hasta la fecha, ha graduado 359 profesionales, de los cuales más del 70 por ciento permanecen en el Plan Turquino vinculados a trabajos agrícolas.
(Tomado de Escambray digital)