El Primero de mayo desde una recién graduada
Por: Karen Reyes Aróstica
1º/mayo/2011
El Día de los Trabajadores se instituyó en honor a los mártires de Chicago. Sin embargo, en esa ciudad no existe ningún monumento, escultura ni monolito que perpetúe su memoria.
Además, en los últimos años los medios de comunicación han intentado distorsionar el verdadero significado del Primero de Mayo y lo presentan como una jornada festiva, en la que algunos trabajadores asisten a las manifestaciones de grupos de jóvenes "radicalizados" que se dedican a enfrentarse con la policía.
A pesar de esta distorsión, el Primero de Mayo, para algunos países como Cuba, no ha perdido un ápice de su carácter reivindicativo, y sobre todo de reafirmación política y de apoyo a la conquistas del socialismo.
El Primero de Mayo en Cuba es un día de celebración, un día de fiesta.
Cuba hoy se multiplica en colores, alegría, se desborda cual tsunami de pueblo. En todo el desfile está representado cada sector, cada ministerio. Las ciudades se llenan de música, de tambores, de sabor a Cuba.
La Trinidad, nuestra villa, no es una excepción.
Este año he tenido la dicha de ver con nuevos ojos este desfile. El compromiso ahora me viene por la necesidad de ser eficiente desde mi trinchera como profesional. Es mi primer desfile después de graduada. Y el pecho se abre, los ojos brillan y el corazón late apresurado ante tanto rojo, azul y blanco. Ante tanta alegría.
Aquí estamos: todos eficientes, firmes y unidos, como plata en las raíces de los Andes.