Mejora sus servicios Policlínico de Condado
Por: Yainerys Ávila Santos
21/noviembre/2009
Fabián Chávez Toledo hace tres años que requiere ejercicios físicos diarios para mantener el control y el equilibrio de su cuerpo. Previo a la inauguración del Policlínico de Condado sus familiares lo trasladaban a Trinidad, distante de la comunidad del Plan Turquino a unos 21 kilómetros, para ser atendido por los fisioterapeutas.
Ahora, nos cuenta su madre, no pierde tantas horas de clase y se siente más cómodo, porque conoce a los doctores y los técnicos que lo ayudan en el tratamiento.
Con apenas seis años este pequeño de la serranía trinitaria es uno de los 7 140 montañeses del sureño municipio beneficiados con los servicios del centro asistencial, desde que se inaugurara el 13 de junio del 2008.
Según refiere el doctor Leonel Albiza Sotomayor, director del Policlínico de Condado, actualmente se brindan 45 servicios, tanto a los pacientes como al personal médico en formación que dispone ahora de biblioteca, dos aulas y un Laboratorio de Computación para recibir la docencia.
Entre las novedades de la institución que han posibilitado aumentar la calidad de vida de los lugareños figuran un servicio de emergencia fortalecido con un cardiodesfibrilador para monitorear la frecuencia cardíaca y tratar el paro; una sala de ingreso de Medicina con ocho camas que ha permitido disminuir el número de enfermos remitidos a centros asistenciales de Trinidad o a la cabecera provincial; y un hogar materno con capacidad para seis gestantes.
Drenaje biliar, endoscopía, consultas multidisciplinarias, regulación menstrual, podología y una Sala de Rehabilitación, donde se atiende hoy a 52 pacientes pese a la carencia de algunos equipos modernos, son otras de las facilidades al alcance de los habitantes de Condado.
Al decir del doctor Albiza Sotomayor, uno de los mayores logros del personal médico del área de Salud que atiende el policlínico y que comprende, además, otros poblados de la montaña como Méyer, Algaba, Polo Viejo y El Algarrobo, es mantener en cero la mortalidad infantil y materna; además de disminuir los niños bajo peso al nacer.
Sin embargo, otros desafíos ocupan por estos días a los médicos y enfermeras del Policlínico de Condado, pues cuando culmine la impermeabilización de un salón para practicar cirugías menores, los lugareños no tendrán que acudir a Trinidad, ni incluso a Sancti Spíritus.