Origen del béisbol en Trinidad
Por: Alberto Entenza Novoa*
El Béisbol, nuestro deporte nacional y pasatiempo favorito de los cubanos, fue introducido en Cuba en 1874 y algunos años después llegó a Trinidad, al igual que otros pueblos de la Isla, como apasionante e higiénico deporte.
Durante esta época se desarrollan en nuestra patria las guerras independentistas y Trinidad no estaba ajena a tal situación de efervescencia revolucionaria.
El paroxismo por la pelota había prendido en los jóvenes de provincias que estudiaban en La Habana , muchos de los cuales hubieron de introducir el referido juego en sus respectivos pueblos.
La revista Plenitud , en un trabajo titulado Origen del Base Ball en Trinidad , del 20 de julio de 1932, de Lico Polo, refiere: Aquel año de 1887, mi primo Emilio Sánchez y Sánchez cursaba en la Universidad de La Habana el cuarto año de Medicina. Aprobado que lo hubo en el mes de mayo, ya no pensó en otro asunto que en el de pasar las vacaciones de verano junto a sus familiares y amigos. Uno de sus compañeros de estudio Pepe Randín, que actualmente ocupa un alto cargo facultativo en el Hospital de Dementes de Cuba, quiso venir con Emilio a Trinidad, cuyo pueblo tenía interés en conocer.
“Pronto arreglaron sus maletas, a principio de junio desembarcaban por Casilda, llevando también un bate y una pelota, implementos con los cuales se proponían pasar alguno que otro buen rato, entregados al placer del Rey de los Sport. Dos días después de haber soltado el polvo del viaje, sacaron al Sol el bate y la pelota con el fin de entrenarse en este juego. Eligieron para “grund” la plazuela del Convento de San Francisco, situada frente a nuestra vieja casona. Para jugar formaron dos grupos de tres players y a modo de UANTUTRIP 1 .
“Enseguida comenzaron a practicar. Uno de los tríos lo integraron Emilio, el mulatico Serapio y el negrito Valentín, ambos de casa. El otro, Pepe Randín, el pardo Joseito Lugones, Luis Sánchez.
“El caso era jugar a la pelota, cuyo match improvisado se comenzó en presencia de alguno que otro vecino o transeúnte y de los monigotes del convento que siempre permanecían a la puerta de la Sacristía en espera de algún bolo (un bautizo) para manejar del padrino la consabida propina. Pero poco duró el juego ya que la viva pelota impelida por los batazos de Pepe y Emilio fue a dar, una vez contra la puerta mayor de la Iglesia , impacto que molestó mucho al pater (sic) Lico Mendoza, y otra contra el farol de Boca y Cristo, del cual solo quedó para reclamar daño, su verde armadura de hierro.” 1
Bajo las circunstancias anteriormente puntualizadas, fue como quedó introducida, aunque en miniatura, la pelota en Trinidad. Cupo pues a Pepe Randín y a Emilio Sánchez esa gloria histórica, y a la Plazoleta del Convento la de haber sido su primer terreno.
Meses después en Septiembre, Randín retornó a La Habana, en tanto que Emilio quedaba varado en Trinidad, pero cambiando impresiones con otros jóvenes trinitarios entusiastas por los sports al objeto de organizar dos tens para combatir entre sí a título de rivales en los terrenos del Barracón señalados para efectuar los desafíos. En definitiva quedaron formados por miembros de la juventud trinitaria y en número de diez (aún no se jugaba con 9 jugadores). A uno de los clubes se le dio el título de Rojos y a otro el de Azules .
El equipo Rojo lo formaron los siguientes jugadores: Roque Sotolongo (Cátcher y Capitán), Braulio Valdés-Busto (Pitcher), Emilio Torrado Ponce (Primera base), Pedro P. Arcis (Segunda base), Teodoro Lara Hernández (Tercera base), Luis Sánchez Martínez (S.S.), Carlos Besada, Luis Martínez y Joaquín Sarría.
El Azul Emilio Sánchez y Sánchez (Cátcher y Capitán), Pitcher Miguel Buesa, Osvaldo Cantero (Primera base); Juan Durall (Segunda base), Alfredo Allfonso (Tercera base), Pio de Lara (S.S.), Tomás García, Fausto Sánchez Sarría, Antonio Abad Iznaga y Enrique de Lara.
El primer desafío de pelota en Trinidad tuvo lugar el día de la Santísima Trinidad , ganando los azules y con tal motivo se dio un gran baile en los Salones de la Sociedad la Tertulia.
Después de eso hubo cambios en los jugadores. Se dieron varios desafíos en los que tomaron parte toda la juventud, celebrando bailes y paseos.
Los primeros desafíos se dieron en la explanada del Barracón, después la Directiva preparó un magnifico Groun, en la finca las Californias del Sr. Antonio Herr.
*El autor es Director del Archivo Histórico Municipal de Trinidad
NOTAS:
- Onomatopeya de Un, Dos, Tres, en inglés.