Proyecto de reanimación avanza en el Valle de los Ingenios de Trinidad
Por: Ana Martha Panadés
14/feb./2011
A los pies de Trinidad el Valle de los Ingenios reclama sus propios honores de fértil y majestuosa llanura, donde comienza a ceder el marabú y en su lugar la vista se complace con el verde de las plantaciones cañeras y otros cultivos gracias al avance del proyecto de recuperación y desarrollo integral de este sitio, declarado junto al centro histórico de la villa, Patrimonio Cultural de la Humanidad.
El director de la Oficina del Conservador de la Ciudad, Norberto Carpio Calzada, reconoce entre los trabajos de mayor impacto social la reparación de 13 barracones en el poblado de Manaca para garantizar la vida doméstica de las personas que hoy residen en el antiguo caserío de esclavos.
Las labores revitalizadoras en el Valle, en las que participan numerosos organismos y entidades, son objeto de un monitoreo por parte de expertos de la Oficinal Regional de la UNESCO, que han destacado la recuperación del paisaje y de algunos sitios arqueológicos en una zona con grandes potencialidades para el desarrollo del turismo.
En este proyecto de reanimación resulta decisiva la participación del Ministerio del Turismo, sobre todo en el rescate y conservación de cinco casa haciendas que ofrecerán 22 habitaciones a los turistas atraídos por los encantos históricos, naturales y arqueológicos de la región.
También trabaja en el Museo de la Caña de Azúcar que se localizará en el antiguo central FNTA, inactivo como parte del proceso de reestructuración del sector azucarero en el país; la primera parte del área museográfica deberá quedar concluida para julio del 2011.
Esta amplia llanura fue testigo del desarrollo económico alcanzado por la Trinidad durante el Siglo XIX. Los 44 ingenios o trapiches registrados en el censo de 1860 computaron las producciones de azúcar más altas del país en esa fecha y convirtieron a esa ciudad en la tercera en importancia de la isla.