Realizan estudios para reutilización de aguas residuales en instalación turística de Trinidad
Por: Arq. Mairelys Muñoz Díaz e Ing. Oscar J. Medina Valmaseda
29/nov./2010
La creciente importancia que tiene la conservación de los recursos naturales ha despertado en el hombre la búsqueda de métodos para cuidarlos y recuperarlos. Dentro de estos recursos naturales, la escasez de recursos hídricos en zonas áridas y semiáridas constituye un problema y tal es el caso de la ciudad de Trinidad.
Por ello la reutilización de las aguas residuales constituye una ventaja a tener en cuenta en la explotación hotelera en el municipio de Trinidad y específicamente en la Villa de Recreo Ma’ Dolores, ubicada en la Carretera a Cienfuegos, con categoría 2 estrellas y 45 habitaciones tipo cabañas, áreas de servicio que incluyen: Carpeta, Lobby Bar, Cocina-Restaurante con Servi-Bar, Piscina y Snack Bar, donde se prevé crecer en 2011 en 20 habitaciones.
Entre los diversos destinos que pueden dárseles a las aguas reutilizadas, mediante actuaciones debidamente planificadas, se destacan aplicaciones a riego agrícola o de jardines, el abastecimiento para servicios higiénicos mediante sistemas dobles de distribución, el uso con fines estéticos o medioambientales y el uso para fines industriales.
La Villa Ma’ Dolores tiene varios años de explotación, remodelándose y ampliándose con el correr del tiempo. Es por ello que posee dos plantas de tratamiento de residuales: una pequeña inicial y otra más grande construida luego, pero el tratamiento final de sus residuales requiere modernización para ser reutilizadas en el riego de las áreas verdes.
Para la solución del problema, especialistas de la Inmobiliaria del Turismo analizaron dos variantes. La primera consistió en la rehabilitación de los órganos de recepción y tratamiento ya existentes en cada una de las dos plantas teniendo siempre presente que por los estudios realizados la grande es más eficiente: no obstante sería necesario incrementarles un órgano de tratamiento secundario (Humedal) y otro terciario (cisterna de desinfección).
Así, el agua tratada antes de ser irrigada tendría que permanecer en el humedal en el que se sembrarían plantas que absorben gran humedad. Esta agua seria beneficiada con agentes bacteriológicos, tratada luego en la cisterna con hipoclorito de sodio y utilizada en el riego de las áreas verdes de la instalación mediante un grupo de bombeo.
La segunda variante consistió en aprovechar las obras civiles existentes en la planta grande donde los residuales que antes eran tratados en la pequeña serían conducidos por gravedad hasta esta planta (aun más grande y transformada) mediante un colector, pero para que esta sea más completa y eficiente se le tendrían que incorporar otros objetos de obra como un tanque séptico para el tratamiento completo que incluye la cloración, los filtros, lechos de secado y el sistema de regadío.
De acuerdo con los parámetros medidos y los estudios realizados se convino en proponer que la solución más factible es la primera variante, la alternativa de menor consumo energético, menor costo de operación y explotación, e inversión, ya que requiere del mínimo de equipamiento y accesorios a comprar.
Esta variante, además, aporta nuevos valores estéticos a la instalación, siendo congruente con la imagen del área, daría tratamiento a las aguas residuales con la mínima introducción de tecnologías agresivas al medio y al entorno netamente natural y abre espacios para el desarrollo de la biodiversidad en el área, además de que el nivel de agua sub-superficial en el humedal no provoca la proliferación de mosquitos y otros vectores.
Como plantas emergentes para la depuración en el humedal se emplearán las llamadas ornamentales, así como la siembra de plantas adaptables a la humedad que garanticen follaje para la alimentación de aves en la instalación.