Trovando en la Casa de la trova
Por: Karen Reyes y Bárbara Aróstica
15/ene/2010
Todos los años la villa de la Santísima Trinidad celebra su semana de la cultura que siempre se hace coincidir con la fecha de su fundación. En esta ocasión está dedicada a las artes plásticas, al pintor Antonio Her Grau y a la Orquesta Las Cuevas.
En estos festejos son muchísimos los lugares que se abren a los visitantes, como múltiples son también las iniciativas en aras de elevar y rescatar la cultura, a la vez que propician la recreación popular: la Casa de la Música, la plaza cultural, la Casa de la Cultura, la biblioteca con charlas y presentaciones; pero sin lugar a dudas, la Casa de la Trova es de los preferidos por una gran mayoría.
Definitivamente esta institución de Artex tiene bien puesto el nombre porque la Casa de la Trova de Trinidad sí es para trovar. Es de las mejores y atractivas opciones donde intercambian unos y otros músicos en un ambiente familiar y bohemio, vespertino o nocturno, aun en las tardes frías que han caracterizado esta jornada de la cultura.
Cuando los músicos llegan allí no importa la edad o la experiencia que tengan. Cualquiera puede hacer lo suyo y pedir clave para acompañar ese bolero, o indicar cuál es la nota musical que mejor se aviene al timbre del intérprete de ocasión: “vamos en re, en fa”, o güiro, se puede escuchar a la vez que se suman trovadores avezados o de la vieja guardia con principiantes, en total hermandad y cofradía.
Sí. La Casa de la Trova trinitaria es para trovar y disfrutar entre sones, guitarras y amigos que regresan para mantener la tradición. Ojalá que ese encanto perdure por siempre.