Por una casa radial cuidadita y de calidad
Por: Mairette Lorente Alfaro
25/diciembre/2009
Un puesto difícil, complicado por las exigencias, por el compromiso, por las diferencias de los implicados, es el que ocupa Elizabeth Álvarez Ramos, Directora de la emisora Radio Trinidad, que emite sus ondas al éter, en la centro sureña villa cubana.
¿Cuán exigente es el trabajo en la emisora?
El trabajo en una emisora de radio constituye un gran compromiso, de todo un conjunto de personas que abarca desde el operador del grupo electrógeno hasta los artistas; porque nuestra misión es satisfacer a la población, y eso es bastante complicado y exige compromiso y dedicación contantes.
Cubrir las expectativas del pueblo trinitario, brindar un producto que realmente aporte, que sea atractivo y tenga calidad. Eso significa un arduo trabajo de autopreparación, supone conversar con las personas en la calle para conocer sus gustos, necesidades, sugerencias; y lleva, además, un trabajo de preparación técnico-artística importantísimo para entrar cada día en contacto directo con el oyente.
Eliza, como le llaman sus compañeros, comenzó a trabajar en 2006 en la emisora como Jefa del Departamento de Programación y posteriormente, en mayo de 2008, comienza a desempeñarse como directora. Al frente de esta gran familia, unida y formada por la radio, Eliza, como el pintor, puede salirse del cuadro y definir los frutos de lo que un trabajo en conjunto ha logrado.
Una de las cosas que me ha gustado mucho, sobre todo este año, es que hemos logrado que los propios oyentes hagan amistades entre ellos por medio de la radio, hemos posibilitado una mejor interacción entre los oyentes y nosotros.
También hemos sacado al aire nuevos programas, se han retomado otros que responden a los intereses del pueblo trinitario. Además, la inauguración del sitio web de la emisora ( www.radiotrinidad.cu ) es definitivamente otra de las razones para celebrar y festejar bastante en este nuevo aniversario.
Una emisora joven, como todo ente en la sociedad necesita su espacio, y esta ha tenido que buscar el suyo. Después de 11 años de trabajo ¿Cuál es la respuesta del territorio ante la labor de la emisora?
Contamos con el apoyo de las instituciones gubernamentales y otras de diferentes esferas del territorio. Pues con nuestra labor posibilitamos el intercambio, la divulgación, el reconocimiento a los trabajadores, entre otras propuestas.
Pero es el pueblo, la población trinitaria con su participación, pasiva de algunos y activa de los más, quienes realmente cuentan con nosotros, nos escuchan y nos buscan; sentimos que ocupamos un espacio en sus vidas. Y que conste, no lo decimos nosotros, ellos nos lo hacen saber.
Confiesa disfrutar mucho el trabajo radial y de este prefiere ante todo la interacción con los oyentes. Eliza, también se esmera tras los micrófonos, la locución surge como otra de las pasiones que ha incentivado el ambiente radial.
Ella no se esconde tras el buró, es de las que sale a conversar con sus trabajadores, comparte, participa del proceso, más que líder es parte del equipo.
¿Qué planea alcanzar como profesional?
Bueno al frente de ese grupo tan diverso me propuse, desde el primer momento, unir un poco más al colectivo; este es pequeño y de profesionales preparados y capaces para enfrentar su labor y ahora está bastante unido, por eso las cosas salen en la emisora; pero aún falta.
Otra de las cosas, que más que lograr quisiera mantener, es tener siempre a la emisora así, bonita como está, pues esta es una de las más bonitas del centro país, y no lo digo yo sino todo el que pasa por aquí.
Tenerla cuidadita y con un trabajo de calidad, eso es definitivamente lo más importante.
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