Poesía de amor de José Martí: joya de la literatura cubana
Por: José Rafael Gómez Reguera
14/febrero/2012
Poesía de amor, compilación de textos de nuestro Héroe Nacional José Martí, apareció publicada por vez primera por la Editorial Letras Cubanas en 1980, y fue reeditada en varias oportunidades. Hoy, Radio Trinidad Digital les regala algunos de estos textos, por el Día de los Enamorados, con el infinito deseo de cultivar el más sublime de los sentimientos y ser felices.
Del texto se cuenta que Gonzalo de Quesada y Miranda había dado a conocer, como cuaderno, Poemas amorosos de Martí que hasta entonces no se habían publicado _Versos de Amor (Inéditos), La Habana, 1930.
“En la obra de José Martí es una característica sostenida la presencia de un entendimiento amoroso del mundo, apunta Luis Toledo Sande, lo que en él no supuso apego acomodaticio a las realidades existentes, sino asunción entrañable del afán de transformarlas y hacer de ellas fuentes verdaderas del bienestar humano.”
Con estas notas introductorias, solo resta dejarles estas joyas de la literatura cubana, reiterándoles las felicidades en esta fecha.
DE MIS TRISTES ESTUDIOS
De mis tristes estudios, de mis sombras
Nauseabundas y bárbaras, resurjo
Lleno el pecho jovial de un amor loco
Por la mujer hermosa y la poesía:
¡Siempre juntas las dos! Dos ojos negros,
A mí, que no ando en cuerpos, o ando apenas,
Como una antorcha en las tinieblas, vuelven
A mi aterrado espíritu la vida:
¡Dos ojos negros, que entreví, pasando,
Ya hacia la noche, ante una puerta oscura!
ÁRBOL DE MI ALMA
Como un ave que cruza el aire claro
Siento hacia mí venir tu pensamiento
Y acá en mi corazón hacer su nido.
Ábrese el alma en flor: tiemblan sus ramas
Como los labios frescos de un mancebo
En su primer abrazo a una hermosura:
Cuchichean las hojas: tal parecen
Lenguaraces obreras y envidiosas,
A la doncella de la casa rica
En preparar el tálamo ocupadas:
Ancho es mi corazón, y es todo tuyo:
Todo lo triste cabe en él, y todo
Cuanto en el mundo llora, y sufre, y muere!
De hojas secas, y polvo, y derruidas
Ramas lo limpio: bruño con cuidado
Cada hoja, y los tallos: de las flores
Los gusanos y el pétalo comido
Separo: oreo el césped en contorno
Y a recibirte, oh pájaro sin mancha!
Apresto el corazón enajenado!