Lo que hace un parque infantil nuevo
Una de las comunidades más apartadas de Trinidad recibió el beneficio de sus trabajadores y se volcaron sobre el deteriorado parque infantil de ese poblado.
Por: Karen Reyes Aróstica
2/feb./2012
Los misterios y las obsesiones siempre han rodeado al hombre, pero cuando sé es niño, solo se piensa en las cosas según van sucediendo en nuestras vidas. Así son tildados de ingenuos, inocentes, infelices que no saben nada, para después echar en falta aquello que hace tanto ya no tenemos: la capacidad de impresionarnos verdaderamente.
Y eso fue lo que les pasó a los niños del la comunidad de san Pedro, ubicada a 12 km de la carretera de Trinidad hacia Sancti Espíritus.
Allí, en el medio del pueblo, en un terreno baldío, con la yerba hasta la cintura y con la cerca semiderruida existe ahora el parque de diversiones infantil más bello al que pueden tener acceso los niños de esa comunidad.
El más bello, porque fue terminado con el apoyo de los pobladores, trabajadores y padres de esos niños que hoy lo disfrutan. Pero lo más emocionante de asistir a aquella inauguración, fue observar detenidamente el comportamiento de aquella multitud de infantes.
El delegado de la zona donde está el parque explicaba acerca de todas las cuestiones que se tuvieron en cuenta para la realización de aquella obra de bien social, los niños no escuchan en realidad sus palabras, ellos buscaban el momento de entrar. Luego el 1er Secretario del Partido del municipio, debía cortar la cinta para dejar inaugurado el recinto. A esa hora, la distancia inicial entre la improvisada tribuna y la ola de pequeños era mínima. Ya cuando aquel hombre serio entregó el lazo de recuerdo, ya no quedaba a quien dárselo, todos estaban encima de los artefactos de la diversión.