Picasso está con nosotros en Trinidad
Por: Ana Martha Panadés
6/dic./2011
A los trinitarios tocó esta vez el privilegio de estremecerse ante la grandeza de las piezas expuestas y la nobleza del gesto. “Por amor al arte, por amor a Cuba” reúne a autores de la plástica universal y nombres como los de Picasso, Duchamp, Miró y Pizarro magnifican una colección que pertenece al pueblo de Cuba.
Así se cumple la voluntad de Gilberto Brownstone, crítico de arte, coleccionista, amigo cercano de artistas famosos y hombre de gran sensibilidad que ha encontrado en la prédica martiana las razones para explicar su generoso desprendimiento: “amo mucho a este país y a su pueblo, reconozco los esfuerzos del gobierno para extender la cultura y estoy seguro que el público cubano es el más preparado para acoger y apreciar esta colección.”
Con una sencillez que desarma, este hombre excepcional de una trayectoria profesional impecable y una vocación humanista, deslumbró a los numerosos espectadores que desbordaron las salas de la Galería Tristá, en el centro histórico de la villa: “Picasso está con nosotros en Trinidad”; sería una noche de encuentros con la obra y la esencia de los más grandes maestros del pincel del pasado siglo.
Cada una de las 30 piezas que llegaron a la Ciudad Museo del Caribe guardan una historia única entre Gilberto y estos artistas cercanos a su vida; las colecciones del más importante exponente del cubismo, por ejemplo, fueron regaladas por la viuda de Picasso 8 años después de su muerte. La serie Faunes et flore d´ Antibes resulta una novedosa serie de 12 obras fechadas en 1960 y que muestran un conjunto de “retratos” de seres plácidos y algo raros.
El Museo Nacional de Bellas Artes acogió el pasado año la preciada colección para su conservación y custodia permanente y es, al decir de la directora de la institución, Moraima Clavijo Colom, la más importante recibida después de la reapertura de sus nuevos espacios en el 2001.
Pero estas 108 imágenes pertenecen al pueblo y como tal podrán ser apreciadas en distintos lugares del país en su eterno recorrido para el enriquecimiento de la vida espiritual de los cubanos gracias a un amigo que cree firmemente en el amor al hombre, en el amor al arte.
De nacionalidad suiza, radicado en Francia y origen estadounidense, Gilberto preside la Fundación Brownstone, nacida en Paris en 1999 con la loable encomienda de contribuir e impulsar acciones sociales y solidarias a favor del desarrollo cultural de los pueblos.
Hasta el 11 de diciembre “Por amor al arte, por amor a Cuba” permanecerá físicamente entre los trinitarios, aunque nunca más abandonará el corazón de los que tuvimos la suerte de acompañar a Brownstone y su itinerario de luz.