Turismo en Trinidad de Cuba, a las puertas de la temporada alta
Por: José Rafael Gómez Reguera
28/octubre/2011
Noviembre anuncia el inicio de la temporada alta invernal en el ámbito turístico cubano, y en la ciudad de Trinidad y sus alrededores, al centro sur de la Mayor de las Antillas, todo es ajetreo, de manera que con el penúltimo mes del año, arranque una exitosa etapa en la recepción de vacacionistas nacionales y foráneos, deseosos de disfrutar de las bondades de uno de los más importantes destinos de Cuba.
Por su ubicación geográfica, en el actual centro de Trinidad, el hotel La Ronda concita el mayor interés de lugareños y visitantes, pues está a punto de concluir la reparación capital a que ha sido sometido uno de los más antiguos hoteles trinitarios, esta vez dentro de la Cadena Encanto.
Los valores patrimoniales del inmueble, y sus indudables atractivos para el turismo cultural, le ubican en posición privilegiada en una ciudad a punto de cumplir medio milenio de fundada, más allá de las posibilidades de sol y playa, también presentes en Trinidad, tanto como el ecoturismo, la marinería y el submarinismo, entre otros.
La Ronda dispondrá de 17 habitaciones climatizadas y mejores servicios gastronómicos, así como una planta para el tratamiento de residuales, muy necesaria por estar ubicada en el actual centro de Trinidad, a pocos pasos de su Centro Histórico, de innumerables instalaciones culturales y gastronómicas, así como de tiendas y de zonas tan concurridas como el parque Céspedes.
El ritmo acelerado del proceso inversionista, a cargo de experimentadas fuerzas constructoras como la Empresa de Servicios al Turismo (EMPRESTUR), el contingente Alberto Delgado, y entidades del Poder Popular, conjuntamente con el apoyo de trabajadores del turismo, aseguran la conclusión de esta y otras obras.
Entre ellas descuellan las labores en el futuro hotel Pansea, que será el segundo cinco estrellas de Trinidad y de toda la provincia de Sancti Spíritus; acciones para incrementar capacidades de alojamiento en la villa de recreo Ma’ Dolores, y los hoteles Costasur y Ancón, así como mejoras en la climatización de habitaciones del hotel Brisas Trinidad del Mar.
Paralelamente se ha trabajado en el ámbito extrahotelero, con la reparación del emblemático restaurante Trinidad Colonial, y del Mesón del Regidor, este último en el mismísimo corazón del Centro Histórico, a solo unos pasos de la Plaza Mayor de esta ciudad, Patrimonio Cultural de la Humanidad, donde se recuperan las cuatro habitaciones de estilo colonial de su segunda planta.